domingo, 19 de abril de 2009

Dia del libro


MARINA







Nunca Marina me pareció más hermosa que en aquellos últimos días en el caserón de Sarriá. El pelo le había vuelto a crecer, más brillante que antes, con mechas blancas de plata. Incluso sus ojos eran más luminosos. Yo apenas salía de su habitación. Quería saborear cada hora y cada minuto que me quedaba a su lado. A menudo pasábamos horas abrazados sin hablar, sin movernos. Una noche, ea jueves, Marina me besó en los labiosy me susurró al oído que me quería y que pasara, lo que pasara, me querría siempre.
Murió al amanecer siguiente, en silencio, tal y como había predicho Rojas. Al alba, con las primeras luces, Marina me apretó la mano con fuerza, sonrió a su padre y la llama de sus ojos se apagó para siempre.

1 comentario:

Ana (en el faro) dijo...

No es exactamente esto lo que pido, se trata de elegir una imagen e introducir el texto.